¡¡FINALIZÓ EL RODAJE!!
Secuencias con el pintor ANTONIO MONTIEL y orquesta

 

Final del rodaje, presentación.

Por fin, tras un muchos meses de trabajo a lo largo de un año (43 días de rodaje distribuidos entre 2012 a 2013) llegamos a la filmación de la última secuencia: la orquesta musical. Para dicha secuencia solicitamos al aclamado pintor Antonio Montiel (una institución en nuestro país) que fuese él quien interpretase al director de orquesta. Físicamente "venía como un guante" a este papel, el resto de trabajo fue una tarea conjuntamente entre las indicaciones de Fran Kapilla a nivel estético, las indicaciones interpretativas de Paco Roma, que esos días se convirtió en el coach de Antonio Montiel, y las lecciones musicales del tenor Jesús Gómez, que hizo creíble todos esos movimientos de batuta, expresiones, comportamientos, etc.

Durante dos días, el primero para ensayar intensivamente (casi todo el día) y aprovechar trabajar unos efectos chroma key, y el segundo día, tuvo lugar todo el rodaje.

 

La orquesta

El día clave, Antonio Montiel estaría rodeado de unos músicos que formarían la orquesta. Para contar con esta orquesta teníamos varias opciones en el ámbito de Málaga, pero puesto que no había ninguna opción que nos satisfaciera plenamente (por distribución de instrumentos o por fechas) decidimos hacer un llamamiento a alumnos del Conservatorio de Música Manuel Carra, y también casting online por internet, redes sociales etc. Escarlata Godino, asesora de preproducción, de correciones varias, se ocupó de estó perfectamente, en tres semanas había conseguido contactar y hacer una ficha detallada a más de 50 personas para saber quienes, cómo eran y qué intrumento traerían, y se hizo un croquis de distribución de cada persona, tal como en una orquesta grande. Además, partitura en mano de esta ópera especialmente, supo sacar los intrumentos y su número necesario y rechazar los que no nos venían bien o no pertenecían a dicha época. Finalmente, el día del rodaje convocó a 42 músicos, un número que da bastante magnificencia; "una mega-orquesta" decían algunos por allí. Desde aquí damos las gracias a todos los figurantes-músicos que vinieron, fue un día muy agradable de rodaje. De hecho, aún hoy, semanas después, no paramos de recibir mensajes de felicitaciones de lo bien que lo pasaron en el rodaje; que no pueden quitarse aquella música de la cabeza, que fue un día especial, etc. El conocido director de orquesta malagueño, Diego González, pasó a visitarnos y nos dijo que incluso con 30 músicos se podría hacer, pero bueno, teníamos un número creíble para simular algo muy magnánimo. Contar que Diego González, nos dio valiosos consejos de dirección de orquesta reales, que aplicamos a Antonio Montiel, y algunas de las frases que Antonio Montiel dialoga en la película son fruto del argot musical del mundo de dirección operística oficial.

El Conservatorio

El rodaje tuvo lugar en el Conservatorio Profesional de Música Manuel Carra, que nos cedió su sala de conciertos para ello. El personal del centro y el subdirector Jose Antonio Aragón, fueron las personas más amable y con más paciencia del mundo. Nos prestaron púlpito para director, atriles, sillas, y estuvo toda la mañana atento a ayudarnos: poner aire acondicionado, encender o apagar luces, nos prestó un timbal (instrumento que por su aparatosidad era imposible traer de fuera), y nos prestó también un aula vacía anexa donde colocamos el catering. Un catering realizado por Ana Ríos que fue bastante comentado: café, té, infusiones, cocacaos, dulces, bizcochos y galletas para desyunar; y para almorzar: pasta, tres tipos de ensaladas, tortilla de patatas, pan casero, piquitos y varios aperitivos, entremeses. Refrescos de todo tipo de sabores y más café para la tarde; un catering delicioso.

Utilizamos el escenario de la sala de conciertos para colocar a toda la orquesta y forramos algunas partes de negro para oscurecer paredes y simular que estábamos en un foso de ópera. Salvador Blanco, trajo una furgona cargada de material lumínico de alta gama. Iluminó perfectamente cada plano, dotando a la fotografía de un realismo que previamente, semanas antes ya habíamos estudiado y ensayado en su estudio, viendo videos de otras óperas. Una iluminación que realmente parecía venir desde abajo, focalizada en diversos puntos y de un modo que visto desde fuera impresionaba. Incluso los músicos, muy acostumbrados a estar en los fosos musicales reales, se sintieron como en uno más. Ayudando a Salvador a recrear toda la secuencia estaban Manuel Serra, David Rey y Conchi Mateo, que se encargaron de mover elementos, luces e incluso de realizar el arte que previamente Alberto Ortega había dejado preparado. Escarlata Godino, colocó a todos los músicos en la disposición perfecta y fue revisando que estuviesen todos, con sus vestuarios y sus instrumentos. Ese día maquilló Laëtitia Poggi, que vendría a sustituir a nuestra querida Ana Cabanillas (que ha estado en el 80% de la película) pero que ese último día tenía importantes trabajos que no podía aplazar, pero que en esencia y cariño la llevábamos con nosotros. Se rodó en el Conservatorio por razones de comodidad y versatilidad, era un lugar perfecto para citarse con los músicos, con las facilidades de disponer de material extra como partituras, atriles, silla especiales, púlpito para director, timbales, e incluso ayuda del profesorado que de vez en cuando se pasaba a mirar cómo íbamos.

Comentar con simpatía que mirando allí la escena; alguien me dijo : "Oye, podrías haber rodado en este escenario parte de la ópera cantada con los actores...", a lo que contesté: "Eso estaba pensando justamente, podríamos haber combinado el rodaje del Teatro Cervantes (que nos trató genial), el castillo de las Águilas y este Conservatorio"; palabras que para el equipo tienen mucho significado ya que la familiaridad que se respiraba alli, musicalmente, habría ahorrado un trabajo extra que se realizó en otros sitios.

 

 

Antonio Montiel

Repetir acerca de este pintor sería ser repetitivos, sin embargo, vamos a abreviar y a contar básicamente que Antonio Montiel es uno de los pintores más valorados y queridos a nivel internacional. Con una prolífica carrera como retratista a las las personalidades más influyentes del país, Montiel es solicitado fuera y dentro de nuestras fronteras por aquellos que quieren poseer una valiosa pitura de Antonio Montiel. También tiene una carrera dedicada al arte sacro, que concretamente en Málaga ha hecho furor durante décadas; pinturas que hemos visto mil veces en Cofradías o incluso en cartelería especial para actos que han sido históricos en Málaga. Creímos acertadamente que un artista así sería perfecto para interpretar al director de orquesta; no buscábamos un actor profesional para esto (la escena interpretativa ya la dominan Paco Roma, Fran Millán, Susanna Pauw, Beatriz Rico, Mónica Aragón, etc), sino a alguien con la suficiente sensibilidad y a la vez, un círculo algo diferente que nos aportase su visión a este proyecto. Por cierto, que el pintor nos acompañó en la rueda de prensa que celebramos en el Cine Albéniz pocos días después.

Antonio Montiel era la persona perfecta; además de su visión, de su integración total con la música con las lecciones de Jesús Gómez; también era la persona ideal porque hace varios años Montiel tuvo ocasión de dirigir varios teatros y en su adolescencia incluso interpretar Jesuscristo Superstar, durante sus inicios. Recorridos que dejan marca y que ayudan hoy día, a actúar en este largometraje, interpretando a ese director de orquesta. Estamos super contentos de haber podido rodar con esta gran persona, que además, me permito añadir, que nos ha sorprendido su gran humanidad, simpatía y bienestar que emana a su alrededor; como otras veces se ha dicho por ahí: "cerramos los días de rodaje con un broche de oro".


LAS HIJAS DE DANAO Website oficial del largometraje. Microfilms Producciones.