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Viernes 19 de Septiembre, 2008

Serjismundo

"Eh tio, hoy hemos ganado adeptos."

Fran Kapilla

"¿Adeptos? ¿Adeptos tipo sectarios?"

Serjismundo

"Lo digo por Mario (no Herbón) que no le gustaban tus cortos y este le ha encantado.."

 

Electric

"La próxima vez que vayas a grabar un corto llámanos; que nosotros nos pegamos de verdad... ¡ey! pero que nos zurramos de verdad."

 

Fran Bravo

"¡¡ha ha ha ha ha ha ha ha ha!!"

 

Jose Ruiz

"Mi cuñao ha probado la silla en la yegua."

"Podemos hacer un western de un sólo caballo."

 

Fran Kapilla

"....y también dar las gracias a Manolo, aún sabiendo que vamos a quemar su bar después."

Manolo

"Hombre gracias, eso está bien."

 

Patri (con la garganta mala)

"ahhj ahhj no puedo hablar mucho..."

 


Presentación del corto en el pub VILLAGE GREEN

Antes del mega estreno oficial en el Museo del Patrimonio, tuvimos un día muy especial y divertido: la presentación y proyección del corto La venganza mutante y bizarra de Vampira en el pup popero más popular de Málaga, el Village Green.

Viernes 19, las 23:00. Todo estaba preparado para la presentación. Semanas antes había puesto carteles, como el que podéis ver a la izquierda, por el centro de Málaga y algunos locales como teterías y librerías. Manolo a su vez puso el anuncio en el fotolog del pub; Jon Rivero y José Ruiz tambien anunciaron el estreno. Avisé a los principales cineastas malagueños: Enrique García, Adel Khader, Ezequiel Montes, Jose Roberto Vila, amén de Jon Rivero, José Ruiz y un sinfín de gente que si no nombro es por falta de riego sanguíneo en mis dedos a la hora de teclear.

Como decía, la gente fue llegando en grupos, primero mis más allegados amigos, que contábamos hasta 21. Luego el grupo de música (Ruta 33) y sus amigos y finalmente gente que no conocía de nada pero que tenía interés en ver el cortometraje. Calculamos que se podían ver entre 80 a 90 personas. El pub estaba llenísimo, tanto que la gente más cercana a la pantalla del proyector tuvo que sentarse en el suelo para hacer una especie de grada humana. (Me decepcionaron un poco los 20 o 25 actores de mis anteriores cortos, a excepción de Laura Ávila y Lolo Martin, ya que faltaron muchos, pero es normal... no es una obra donde trabajaban ellos). También echamos en falta al gran Pedro Temboury que estaba liado en Madrid y al genuino Mocito Feliz, que estaba incomunicado (pero eso no nos sorprendió).

La última persona en llegar, como de costumbre, fue la protagonista, Sue Pauw. Así que hicimos una espera de 15 minutos mientras salía el video introductorio del dvd con imágenes retocadas del making, acompañado de la música del pub. Por fín, cuando Sue llegó con su hermano, y mientras Jon Rivero me grababa, Eloy sacaba fotos y Jose se emborrachaba, yo hice la tan esperada señal a Manolo, para que quitase la música. Entonces dije unas palabras introductorias para amenizar a la gente, presentando a los actores, al grupo de música y el equipo que me ayudó.

Manolo bajó la luz y dió al play... se hizo el silencio... 20 minutos después terminaba el corto. Estuvo genial la acogida; la gente se reía en los momentos clave y quedaban expectantes en los momentos de tensión o acción. Los comentarios iban acrecentándose como : "joder! cago en la leche! ostias! la virgen! esa rubia!" y cosas por el estilo. El cénit fueron algunas escenas como la aparición del Mocito Feliz (donde hubo aplausos) o la escena violenta del brazo con sangre.

Cuando terminó el cortometraje hubo muchas manos que me estrecharon con una calurosa enhorabuena y seguidamente, la gente voló en manada dejando el pub casi vacío. Una buena señal, ya que caímos en la cuenta que casi todos habían ido a ver la peli. A última hora llegaron los moteros que venían desde Ronda y desgraciadamente se perdieron el comienzo de la fiesta, les dí un dvd. Así que finalmente tuvimos sesión de birras y risas entre la actriz Sue Pauw, los Flekis, Jose, Serjismundo, Alejandro Granja y Escarlata. Luego yo ya me fuí y Jose se quedó con los moteros en los futbolines de algún local.

Tenemos que destacar también el momento trepidante del cineasta Fran Bravo, que como es habitual dio la nota; en la puerta del pub sacó sus porros y le ofreció a la gente. El securata le prohibió la entrada y lo echó del lugar. Fran Bravo, ni corto ni perezoso, y haciendo honor al mundo teatrero, cogió las gafas y el pañuelo palestino de Serjismundo y se disfrazó. Consiguió entrar, pero cinco minutos después el portero se dio cuenta y lo volvió a echar. Unas risas :D

Manolo (el dueño del Village Green) se quedó una copia en dvd y me pidió permiso para proyectarla más veces. Así que si algún día oscuro de este invierno vais al pub y veis en la pantalla a una tiarrona en bikini plateado... sabed que os reiréis un rato.

Fran Kapilla

 
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