Es
un cuento maravilloso. Es un viaje onírico, un tanto surrealista de
un grupo de personas medievales. Es también una película muy
artística, donde la composición del plano y las secuencias al
ritmo de su increíble música, tienen más importancia
que la historia en sí; a mí personalmente me gustó mucho.

Sinopsis
Edad
Media. La peste negra avanza dejando miles de contagiados y muertos; un pueblo
minero vive atemorizado ante la llegada de este mal. Un niño tiene una
visión: adentrarse en la mina de cobre y seguir excavando hasta atravesar
toda la tierra y llegar a la ciudad divina. Los mineros lo siguen en esta odisea
en pos de un remedio.
Particularidades
Es
una película diferente, aviso. No se trata de una película de
aventuras; ni histórica, ni obra donde predomine la lógica o la
razón; más bien podría considerarse de ciencia ficción
atípica. Es como un extraño viaje iniciático, meditativo,
mezclado con las visiones que tiene el niño y la realidad. Se combina
el blanco y negro para mostrar la superfície nevada con el color para
mostrar la mina y lo que viene más adelante.
Además,
el blanco y negro es basto, con muchísimo contraste y grano, lo que le
da un aspecto aún más de cine de autor.

La
historia yo creo que es lo de menos; se trata de un guión enigmático
pero muy sencillo a su vez que sirve para mostrar unas bellísimas imágenes;
unos planos super cuidados. Sin embargo aunque el guión es sencillo,
a la vez el espectador quiere más y más, y yo creo que al final
queda satisfecho.
Nos
encontramos ante una especie de cuento. En los primeros minutos nos viene a
la cabeza El séptimo sello, al ver ese blanco y negro abrupto
y toda la historia medieval sobre la peste. Sin embargo, nada tiene que ver;
el autor consigue transmitir esa misma sensación que tenía la
mencionada Séptimo sello, una edad media horrible, decadente,
pestilente y oscura. En ese marco medieval es donde parte tan desconcertante
argumento.
Hay
que decir que el director, Vicent Ward, es experto en recrear situaciones extrañas,
enigmáticas y a la vez pintorescas. Ejemplos que podemos ver en esta,
Navigator, en Alien 3, la más extraña de toda la
saga, o en Más allá de los sueños, donde trataba
el tema del cielo y del infierno en un viaje postmortem. Sin embargo, coincido
con más gente que las mejores obras de Ward son Navigator y River
Queen; esta última es otro film histórico que retrata una
página apenas vista en el cine, sobre los aborígenes de Nueva
Zelanda. Además, en River Queen vemos una de las características
de Ward: el de los viajes épicos. En todas sus películas existe
un viaje épico, casi imposible para llegar a un destino incierto; Navigator
es el mejor ejemplo de éste tipo de viaje épico, ya que se mezcla
la realidad con la fantasía en un mundo donde la realidad es impactantemente
brutal.
Vincent
es casi siempre guionista y director de sus películas, lo que les da
un sentido más intimista y un acabado profesional, incluso cuando se
tratan obras con una producción modesta en cine.
La
peli tiene algunos que otros chromas de los ochenta, un poco arcaicos pero resultones
y visibles. También tiene bastante grano debido a las tomas nocturnas,
donde se nota que se le ha saturado un poco el brillo para que se vea mejor.
Sin embargo todo esto no es problema; las actuaciones son geniales y la fotografía
es única.

Banda
sonora
La
música es preciosa, muy meditativa y envolvente. Está compuesta
y producida por Davood A. Tabrizi; músico prestigioso en Australia por
creaciones celtas y aborígenes. Las voces de las veinticinco canciones
que forman la banda sonora, son de Mara Kiek y Martin Doherty. Está interpretada
con gaitas, varios tipos de flautas (medievales), tambores y bagpipes por Paul
Koerbin, Bill o´tolole, Justo Díaz, Olympia Karanges y el propio
Tabrizi.
Es
una música que le viene muy bien a esta obra y que goza de una estética
muy de acorde con los viejos cánticos eslavos de las Eddas mezclado con
una especie de cantos gregorianos.
Simbologías
(no leer sin ver la película)
Bueno,
os recomiendo encarecidamente que no sigais leyendo sin que echeis un vistazo
a esta obra maestra.
Aunque
los personajes de la película tienen un objetivo totalmente religioso;
siguiendo ciegamente una creencia en dios; el film hace un planteamiento audaz
y simbólico sobre el tema de la ausencia de dios en el mundo contemporáneo.
El
viaje que los protagonistas inician es un intento desesperado de escapar a una
muerte cruel y horrible que se extiende en el medievo. El niño tiene
la visión de una gran catedral, lugar sacrosanto donde se puede hacer
una gran ofrenda para que Dios palíe los efectos de la peste. Esta forma
de pensar auténticamente medieval es el motivo que mueve a los personajes.
Antíguamente, cuando las personas no sabían el porqué pasaban
cosas horribles ni sabían hallar la solución, se refugiaban en
la creencia de lo sobrenatural porque el ser humano necesita respuestas, aunque
no existan.
El
cuento del niño, sirve, o ellos creen que sirve para aplacar la peste
negra. Han pasado la noche oyendo la visión del niño ¿cuento
o realidad? ¿han hecho un viaje a través del tiempo o ha sido
todo una visión irreal?
La
trama cuenta cómo esos personajes abre un túnel bajo tierra, a
través de la mina de cobre; y tras mucho trabajo llegan hasta el otro
confín del mundo. Me parece que el autor ha querido también hacer
un guiño como que dos tiempos coexisten a la vez y que la increíble
aventura tiene algo de real, porque si nos fijamos, ellos son sajones ingleses,
y la ciudad moderna adonde llegan está en las antípodas, concretamente
en Nueva Zelanda. Allí en la ciudad del siglo XX se emocionan al ver
tantas luces y maravillas y sienten miedo de lo que desconocen, llamándolo
"máquinas infernales". Sin embargo, demostrando su valor, consiguen
llegar hasta una iglesia de barrio que para ellos es la catedral más
grande de la cristiandad.
No
me parece que el mensaje final sea el de creer en dios en tiempos difíciles,
puesto que vemos cómo esperpénticamente los personajes hacen una
ofrenda medieval en cobre a una iglesia que no lo necesita. El mensaje creo
que es el afán de superación de unas gentes, que estando unidas,
hacen un viaje imposible; y al fin al cabo, desde su tiempo, sueñan;
se dejan llevar por el cuento del niño.
Un
detalle más, el título "The Navigator"; el espetador
no sabe por qué se llama así la película hasta el final,
hasta el último plano del film. Cuando el niño, sin quererlo,
se convierte en un navegante eterno; en un ataud a la deriva, portando la muerte
y salvando así a los que quiere.
Es
un final extraño, con varios giros argumentales; ahora viajan en el tiempo,
parece que va morir quien no debe, luego es un cuento, luego se han salvado,
luego parece que alguien está infectado...
Fran
Kapilla