LA
PROFESORA de filosofía del Instituto de educación secundaria
la Rosaleda en Málaga, nos invitó a dar una masterclass
a sus alumnos para inculcarles el valor y el esfuerzo del cine independiente.

Desde las
once de la mañana hasta la una, Eloy Muñoz (fotógrafo
profesional y director de arte en mis cortometrajes) y yo, en calidad
de realizador, cortometrajista, técnico de imagen o como queráis
llamarlo, estábamos allí frente a una clase super atenta
a lo nuestra exposición. Hemos de confesar que estos chicos y
chicas, adolescentes fueron los primeros espectadores de "Pasaporte,
por favor", incluso antes de su
estreno oficial el 22 de febrero. Pudieron disfrutar en pantalla
grande, en el proyector de la sala de actos del instituto nuestro cortometraje.
Antes del
cortometraje, hicimos una pequeña presentación, con el
portátil conectado al proyector. Les hablamos de los aspectos
de la preproducción, del rodaje y de la postproducción,
pusimos varios ejemplos, también les hablamos algo de equipos
y los pasos a seguir en toda obra elaborada, amateur o profesional.
Sin embargo hay algo que (yo lo sabía) les sorprendió
bastante, fue el hecho de que hicimos un pequeña muestra práctica.
Les puse el texto del guión de "Pasaporte, por favor",
y leímos todos juntos la escena primera mientras les explicaba
el porqué estaba escrito así. Luego les mostré
el guión técnico de esa escena primera y por último
el storyboard de la misma escena. Cuando más o menos la tenían
memorizada, proyectamos el cortometraje y en la oscuridad del lugar
podía ver sus caras de asombro y sus cuchicheos: "es como
el guión" "igual que el texto"... etc.
Tras el
cortometraje, empezamos a contar cómo creamos ese cortometraje,
con anécdotas divertidas, dificultades, trucos, efectos de imagen,
ensayos, ediciones, postproducción, un poco de todo. Lo que más
les divirtió fueron nuestras anécdotas para rodar estos
cortos de época sin presupuesto alguno, cómo tras esa
imagen aparentemente consolidada y fielmente recreada, se encontraban
engaños digitales, cartones, montajes, efectos con elementos
variopintos, etc.
Fue muy
grato cambiar sus ideas acerca del cine y hacerles ver que el esfuerzo
que lleva todo eso; y es más, fue grato hacerles ver que existe
cine más allá de los convencionalismos super taquilleros.
En la misma masterclass quise hacer un fedback con los alumnos y alguno
dijo que quería estudiar fotografía y otro periodismo
y que estaban interesados en este mundillo audiovisual. Hubo una tanda
de preguntas muy interesantes que me sorprendieron bastante y que me
dice mucho del buen nivel cultural que esta clase de bachillerato tiene.

Días
después, Ana me pasó una carpeta con muchas hojas escritas,
eran las opiniones de cada alumno sobre el cortometraje que vieron.
Folios escritos, folios de adolescentes, folios que son tesoros que
guardo sobre sus opiniones. Leí un poco de todo, desde sugerencias
(algunas incluso las estoy teniendo en cuenta para futuros trabajos),
también críticas y muchas enhorabuenas. En resumen puedo
decir que fue un encuentro increíble, maravilloso y muy constructivo
hacia los alumnos y hacia nosotros. Gracias a todos, gracias a Ana,
espero que vosotros también lo pasárais bien.

Fran
Kapilla