Con
motivo del 19 Festival de cine fantástico en Málaga, el famoso
programa de radio de Onda Cero "La rosa de los vientos", vino
a esta ciudad a realizar su emisión en directo.
Jose
Manuel Escribano, habitual del programa desde sus inicios y responsable
de la sección del panorama del cine, me invitó a ser contertulio
y a decir algunas palabrillas en su sección, sobre el mundo del cine
independiente aunque nos centramos (sorprendentemente agradable) en el cortometraje.
El
sábado 21 y el domingo 22 fueron las dos noches donde el programa se
instaló en el edificio del rectorado de Málaga; el local se
llenó hasta verse desbordado (he de decir, que el primer día
fui con unos amigos para verlo y nos costó algunas horas de cola que
ocupaba la cera de la calle).
El
domingo, antes de mi pequeño aporte como invitado, me encontré
a la gente a la que llevo años oyendo (he de decir que soy rosaventero
desde hace mucho tiempo). Juan Ignacio Cuesta con su guitarra a cuestas (aunque
sin su videocámara, que me dijo que reposaba en los fondos marinos);
Jesús Callejo con su habitual sentido del humor claro y campechano
y su botella de licor que el mismo destila :D, Bruno Cardeñosa que
aún siendo el presentador y fuera de su habitual estudio era el que
estaba más tranquilo. Silvia Casasola, que rebosaba simpatía
(no tuve mucha oportunidad de acercarme hablar con ella de lo que Cebrián
ha significado en mi vida; pero ya habrá más ocasiones). Y bueno,
por supuesto Jose Manuel, que él si que estaba tranquilo, mientras
yo le preguntaba cada poco tiempo sobre qué vamos hablar, qué
temas podría sacar... él decía: "pues hablamos de
cine y de tu corto, de lo mismo que estamos hablando ahora...".
Fue
una noche especial. Fabulosa; en mi intervención expuse mi punto de
vista tal y como creo que está el panorama del cortometraje, abandonado
por las instituciones, ya que como dije, el cine no es sólo un negocio,
también es parte de nuestra cultura (yo cuando voy a registrar un corto
le ponen el sello de ministerio de cultura...) y todavía hay gente
que no se ha concienciado que el cortometraje no pretende venderse ni entrar
en circuitos comerciales. El corto se regala, se exhibe gratis, se emite abiertamente.
Por
eso fue de mi reivindicación de más ayudas al que hace un cortometraje,
que a día de hoy, excepto algunas estrellas, el resto del firmamento
lo realizan con sus propios medios.
Sin
embargo, aunque estamos en una época difícil, cada vez se realizan
más cortometrajes y de más calidad debido a la tecnología
y al acercamiento cultural Europeo. Estoy seguro que, como dijo Bruno, "todo
lo que es un bien cultural para el Estado, es un bien que ha de cuidarse",
con el tiempo el cortometraje tendrá sus subvenciones, ayudas y atenciones
del ministerio de cultura, sin mirar si es un producto que pueda llenar salas
de cine made in hollywood.
He
de decir, que me hubiese gustado hablar más rato ya que tenía
preparado un análisis de los principales estrenos en el festival; sin
embargo, como ese programa era un poco participación del público,
con momentos inesperados y una conversación que derivó en los
cortos, al final no se pudo contar con más tiempo.

Fran
Kapilla