frankapilla.com
PRINCIPAL \ REFLEXIONES \ CAYO LARGO

CAYO LARGO (Key large), John Huston 1948

Anoche vimos "Cayo Largo" (John Huston, 1948) un drama del clásico estilo "cine negro" tan característico de los años 30 y 40. El guión es de Richard Brooks más el propio Huston, basado en el libro de Maxwell Anderson; en Venezuela, la película se titula "Huracán de pasiones", título que personalmente veo mucho más adecuado y que quien haya visto la película lo asociará inmediatamente. La música es del clásico y épico Max Steiner, acostumbrado a oir sus temas en películas de corte aventurero medieval, lleva una obra maestra que se acerca mucho al estilo de guión dramático de los cuarenta.

En el reparto de protagonistas me gustaría destacar tres nombres, primero a Edward G. Robinson, que hace un papel de mafioso auténtico 100%, si alguna vez necesitamos una estampa del mafioso de la época de las bandas en EEUU, Robinson recrea un clon de Al Capone, sin ética, sin escrúpulos y con una baja autoestima que lo suple con violencia y ganas de destacar ante los que le rodean.

Humphrey Bogart, como siempre incombustible, esta vez el anti-héroe. Un tipo amargado, que considera que su vida es un fracaso y que achaca todo a la guerra mundial; que ya no cree en nada ni en nadie. Sin embargo, es un personaje complejo, que bajo toda esa capa de podredumbre, esconde a un tipo con ética, moral y valentía; sobretodo valentía, que lo conduce a diferentes actos. Me gusta ver a este Bogart como un ejemplo de la lucha individual en situaciones donde nadie hace nada por miedo (una de las cosas que hacen de este mundo algo más cruel, ¿cuántas veces no habrá situaciones diarias en las que nadie hace nada?) y por otro lado, este Bogart es la estampa del veterano de guerra que vuelve a casa. No hay patriotismo, no hay heroicidad en asesinar en batalla... es un reflejo de la vida real.

Y por último, destacar a Lauren Bacall. En cierto sentido es el complemento del personaje de Bogart. Es una mujer débil físicamente, pero con valores tan altos como los de su inválido padre. Ese valor van despertando en el veterano de guerra la moral, atravesando las capas de podredumbre y llegando a su corazón. En la película hacen contínuas referencias a la lucha de la lógica de la cabeza contra las decisiones que se toman con el corazón. Las miradas de Bacall son impresionantes, tras las puertas o en la penumbra de las habitaciones, se anticipan las emociones que tomarán forma.

Sinopsis: Frank McCloud (Humphrey Bogart) es un veterano de guerra que viaja a Cayo Largo, en Florida, para visitar al padre (Lionel Barrymore) y a la viuda (Lauren Bacall) de un compañero muerto en combate. Pero su estancia se complica, ya que en su hotel se aloja también una banda de gángsters que, aprovechando una fuerte tormenta, los toman como rehenes. (FILMAFFINITY)

Y por último, copio un fragmento de un diálogo entre Bogart y Bacall que me llamó la atención; me gustó tanto que quiero dejarlo aquí escrito para no olvidarlo:

L.Bacall: Perdóneme por haberle llamado cobarde, se que no es cierto, ¿me perdona?

 

Bogart: Pues claro...

L.Bacall: Podrían haberle matado, pero no le ha importado, ha luchado por ella. Su cabeza decía una cosa pero su vida decía otra... Puede que el mundo esté podrido, pero una causa no está perdida mientras alguien esté dispuesto a luchar por ello.

 

Bogart: Yo no soy ese alguien.

L.Bacall: ¡Si lo es! No puede remediarlo, su vida está en contra suya.

 

Bogart: No sabe nada de mi vida.

L.Bacall: Se mucho. Por su forma de mirar y de hablar...

 

Fran Kapilla, septiembre 2014.

| Principal | Filmografía | Fotografía | Curriculum | Reflexiones | Entrevistas | Dibujos | Libros | Contacto |