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He
aquí un pequeño reportaje dedicado a un cómic
muy grande, muy épico y muy divertido.
No
puedo imaginar mi vida sin el haber conocido los comics, y entre
todos los comics hemos de destacar Asterix, la genial creación
de los franceses por René Goscinny y Albert Uderzo. Muy posiblemente,
junto con Tintín y las obras de Moebius, sea el cómic
más francés más famoso del mundo. Se ha traducido
a multitud de lenguas y en su país ha contado con el apoyo
y la simpatía de sus ciudadanos. En cada viñeta vamos
a encontrar no solo un dibujo expresivo, sino un auténtico
estudio del paisaje. También descubriremos una enorme cantidad
de detalles humorísticos tales como comparaciones con el
cine o exageraciones según la nacionalidad de sus personajes.
La
clave del éxito de Asterix son dos elementos: los gags (peleas
y situaciones divertidas que les gusta a los niños y no tan
niños) y las alusiones humorísticas al mundo clásico
(los chistes sobre la época romana que tanto atrae a los
adultos en el comic). Decir que las influencias del galo han sido
abrumadoras y que ya forma parte de la historia; el primer satélite
lanzado por Francia en 1965 se llamo Asterix y el nombre de la mascota
de la Copa de la FIFA 1998 se llamó Footix en honor a los
sufijos -ix de los galos. Se han rodado películas con actores
del tema y se existe un Parque
en París dedidado exclusivamente al universo Asterix. Pero
antes de pasar a describir la obra deberíamos saber quienes
son los autores en profundidad.
RENÉ
GOSCINNY
Guionista
y dibujante (París 1926 - París 1977) Biografía
extraída del libro Diccionario del Cómic, de Patrick
Gaumer y Claude Moliterni, editado por Larousse en Barcelona en
1994. Su
padre había nacido en Varsovia, y su madre era originaria
de un villorrio de Ucrania en el que vivía una comunidad
judía que desapareció del mapa. Nacido en París,
René Goscinny marchó con sus padres a Argentina en
1928. Y, por consiguiente, pasó la infancia entre Buenos
Aires y la Pampa.
En
diciembre de 1942 aprobó el bachillerato. Su padre murió
una semana después y Goscinny no tuvo más remedio
que buscarse rápidamente un empleo. En octubre de 1945 recibió
carta de un tío suyo instalado en Estados Unidos. Y se marchó
a Nueva York. Unos meses más tarde, el ejército norteamericano
le ordenó incorporarse a filas. Pero como había conservado
su primera nacionalidad Goscinny solicitó hacer el servicio
militar en Francia. Después de un año de servicio
a la patria, vuelve a Nueva York. Y en 1949 conoce a jóvenes
dibujantes norteamericanos, como Harvey Kurtzman, Willy Elder y
Jack Davis, quienes, unos meses más tarde, fundan la revista
Mad.
En
1950 conoce a Joseph Gillain (alias Jijé) y a Maurice de
Bévère (alias Morris), instalados en Estados Unidos
desde hacía poco tiempo. Éstos le presentan a George
Troisfontaines quien, por cortesía, le sugiere que vaya un
día a Bruselas a presentarle sus trabajos. Goscinny se lo
toma en serio y, tres semanas más tarde, desembarca en Bélgica.
Troisfontaines decide emplearlo en su agencia y le pasa diferentes
encargos, uno de ellos decisivo para el resto de su carrera: recuperar
en la calle Montreuil de París la páginas ilustradas
por un tal Albert Uderzo. Troisfontaines decide confiarle a Goscinny
la dirección de la sucursal parisiense. Así es cómo,
en 1951, el joven emigrante se puso a trabajar con Uderzo. Entre
los dos hombres se creó enseguida una complicidad total.
Goscinny dejó el dibujo y se consagró exclusivamente
al guión. En compañía del futuro dibujante
de Astérix, primero animó una rúbrica sobre
los buenos modales. Después, ambos crearon las aventuras
de Jehan Pistolet y de Luc Junior.
También
Goscinny se puso a escribir mucho. En 1952 figura en el sumario
del periódico Spirou con varias Belles Histoires de l'Oncle
Paul ilustradas por Eddy Paape y Pierre Dupuis, y, sobre todo, a
partir de 1955, con Lucky Lucke, una serie creada por Morris, y
l'Or du vieux Lender, un episodio de Jerry Spring. En 1955, René
Goscinny, Albert Uderzo y Jean-Marie Charlier se reúnen con
objeto de crear una especie de "sindicato" destinado a
apoyar sus justas reivindicaciones.
El
"complot" llegó a oídos de la editorial
Dupuis y de Troisfontaines, quien despidió ipso facto a aquellos
disidentes. Entonces, el trío, al que se incorporó
Jean Hébrand, creó la sociedad Édipresse-Édifrance.
Poco después, la empresa dio nacimiento al magazine Clairon
y a Pistolin; con Uderzo creó Bill Blanchart.
Con
el seudónimo de Agostini, el prolífico guionista escribió
varias historias del Petit Nicolas. En 1956 entró en la revista
Tintín donde, un año más tarde, dio nacimiento
al Signor Spaghetti dibujado por Dino Attanasio. En 1958 arranca
la serie Strapontini en compañía de Berck, y Oumpah-Pah
con Uderzo. En la época de Édipresse-Édifrance,
Goscinny y sus amigos elaboran varios proyectos. Después
de varios tanteos, Édipresse-Édifrance y Radio Luxemburgo
-apoyados por algunos financieros- deciden lanzar un nuevo soporte
de cómic, Pilote, que en su primer número, el 29 de
octubre de 1959, publica la historia de un pequeño galo llamado
Astérix. Sus creadores, Goscinny y Uderzo, aún no
tienen la menor idea de hasta qué punto su personaje va a
revolucionar el mundo del cómic y de toda la edición
francesa. Para este semanario, Goscinny retornó Pistolin,
Le Petit Nicolas, etc.
En
1961, el semanario atraviesa algunas dificultades financieras y
Georges Dargaud lo compra por el precio simbólico de un franco.
Enseguida las ventas se desploman y, en último extremo, recurren
a Goscinny a quien nombran redactor jefe. Goscinny no sólo
crea nuevas series sino que también juega un papel esencial
en el descubrimiento de nuevos talentos. Philippe Druillet, Claire
Bretécher, Fred Jean Solé, Pierre Christin, Jean-Claude
Mézières -y muchos otros- están en deuda con
él. René Goscinny aún encuentra tiempo para
trabajar par Record desde 1962. En 1969, junto con Gébé,
Fred y Gotlib, participa en la emisión le Feu de camp du
dimanche matin en Europe 1. En aquella época empezaba a hacerse
notar la constatación en el interior de Pilote. Amargado
y decepcionado, Goscinny decidió dejar "su" publicación
en 1974. Para resumir el papel de René Goscinny: no sólo
creó Astérix y escribió verdaderas obras maestras
sino que también elaboró todo el nuevo cómic.
con un espíritu clarividente y enormemente intuitivo, permitió
a los nuevos dibujantes demostrar su talento.
ALBERT
UDERZO
Guionista
y dibujante (Fismes - Francia - 1927) Biografía extraída
del libro Diccionario del Cómic, de Patrick Gaumer y Claude
Moliterni, editado por Larousse en Barcelona en 1994.
Hijo
de inmigrantes italianos - su familia no obtuvo la nacionalidad
francesa hasta el año 1934- Albert Uderzo descubrió
el cómic siendo muy joven. En 1940, cuando aún no
tenía catorce años, se presentó en la S.P.E.
(Société parisienne d'édition) donde lo contrataron.
Allí aprendió las bases del oficio, el dibujo de las
letras, el retoque de las fotos, el calibraje de un texto, etc.,
y publicó su primera ilustración. También conoció
a Edmond-François Calvo, lo que resultó determinante.
Contratado por la editorial Du Chêne, dibujó un relato
en dieciséis planchas protagonizado por el gruñón
Ciopinard. En 1949 trabajó de reportero - dibujante en el
periódico France-Dimanche. Después de Jean Bellus,
animó Le crime ne paie pas, un cómic vertical publicado
en France-Soir. Uderzo entró en contacto con Yvan Cheron,
responsable de la agencia belga internacional Press, quien le invitó
a Bruselas y le presentó a Georges Troisfontaines, director
de la agencia World Press; también conoció a los dibujantes
Victor Hubinon, Eddy Páape y Mitacq, y al guionista Jean-Michel
Charlier. Ese mismo año conoció a un joven recién
desembarcado de Estados Unidos, René Goscinny. Entre los
dos hombres se creó enseguida una corriente de complicidad.
Ambos redactaron e ilustraron una rúbrica sobre urbanidad
que se publicó en la revista femenina Bonnes Soirés.
Después crearon Pistolet protagonizado por un amable corsario,
seguido poco después por Luc Junior. Por aquel entonces,
incluso se les ocurrió lanzar al mercado norteamericano un
personaje llamado Oumpah-Páh. Uderzo dibujó Sa Majesté
mon mari y Valérie André, heroína de la guerra
de Indochina.
En
1955 se lanzó, junto con el guionista Octave Joly, en dos
folletines realistas. A finales de 1955, Uderzo, Charlier, Goscinny
y Jean Hébrard decidieron fundar un sindicato para defender
sus derechos. Fundaron entonces dos sociedades paralelas, Édifrance
y Édipresse; sacaron el fascículo Pistolin. Después
Uderzo entró en Tintin, donde, además de la serie
Oumpah-Pah, que al fin se publicó, realizó diversas
historias completas. En octubre de 1959 se concretaron los contactos
entre el equipo de Édifrance/Édipresse y la emisora
Radio Luxemburgo con la aparición de Pilote. En el primer
número de este semanario, Albert Uderzo empezó dos
de las series más importantes del género, Tanguy et
Laverdure con Charlier, y Astérix con Goscinny. El pequeño
galo se impuso a lo largo de los años como un bestseller
absoluto y el personaje más célebre de todo el cómic
francés.
Con
el paso del tiempo, Uderzo abandonó las demás series
para dedicarse únicamente a ese personaje. En compañía
de Goscinny fundó los estudios Idéfix. En 1979, dos
años después de la muerte de su guionista y amigo,
creó la editorial Albert - René. Albert Uderzo figura
entre los artistas más importantes del 9º arte. Su estilo
gráfico, tan personal, se encuadra tanto en la escuela realista
norteamericana, cuya eficacia posee, como en la escuela francobelga
humorística. Además, su talento, conjugado con el
de Goscinny, hizo posible que el cómic fuera reconocido por
un público adulto que lo había ignorado hasta
entonces.
Los
álbumes de Astérix están llenos de guiños
hechos a un público francés o al menos francófono.
Esto se refleja sobre todo en los nombres de los personajes, que
invariablemente juegan con la fonética francesa y pierden
gran parte de su gancho en las traducciones. La terminación
ix de los nombres galos da mucho juego en francés, pues coincide
fonéticamente con terminaciones habituales como -ixe o -isque,
cosa que no ocurre en español. Es el caso de Idéfix
o Ideáfix, por ejemplo, cuyo nombre francés coincide
fonéticamente de forma exacta con idée fixe ("idea
fija"), lo que no ocurre en su adaptación española,
o el del bardo Assurancetourix (assurance tous risques, "seguro
a todo riesgo"), que pierde sonoridad en su adaptación
Seguroatodoriésguix. Lo mismo ocurre con los nombres no galos:
-Romanos:
Babaorum (Baba au rhum, "pastel borracho al ron"), en
castellano Pastelalrum; Petibonum (petit bonhomme, "hombrecito"
o "persona de a pie"), sin adaptar en castellano; Joligibus
(joli gibus, "bonita chepa"), en castellano Caius Magníficus.
-Normandos:
Grossebaf (grosse baffe, "gran bofetón").
-Vikingos:
Zoodvinsen (Zoo de Vincennes, nombre del parque zoológico
de París); Neuillisursen (Neuilly-Sur-Seine, Neuilly del
Sena, una población francesa).
-Íbero/Hispanos:
Soupalognon y Crouton (soupe à l'oignon y crouton: "sopa
de cebolla" y "tropezón"), en castellano Sopalajo
y Cebolla; Dansonsurlepon y Davignon (dansons sur le pont y d'Avignon,
"bailemos sobre el puente" y "de Aviñón"),
hace referencia a la letra de una canción tradicional francesa.
-Egipcios:
Courdeténis, cuya traducción al Español permitía
mantener la misma sonoridad en "Campodeténis".
-Godos:
están basados en los nombres germánicos, que en francés
acaban en -ic (como en Téodoric), lo que permite jugar con
la terminación -ique (como en alégorique). Las equivalencias
en castellano serían -ico con i tónica en el primer
caso (Teodorico) y átona en el segundo (alegórico/a).
El juego fonético es difícil en castellano y no se
mantiene la equivalencia: Figuralegoric (figure alégorique,
"figura alegórica") suena en francés a nombre
germano pero no en español.
Qué
a Goscinny y Uderzo les gusta el cine no tiene discusión.
Desde un principio las páginas de las aventuras de Astérix
han visto pasar caricaturas de los más variados actores del
celuloide. Veamos unos ejemplos:
Quizás
este sea de los menos conocidos, pero fue el primero y merece tal
honor. Se trata de Charles Laughton. Genial actor inglés
que se hizo popular en los años 40 y 50. Uno de sus papeles
más conocidos fue el de abogado defensor de causas imposibles
en Testigo de Cargo de B. Wiler, en la que compartía
protagonismo con M. Dieticht y Tyron Power.
Aquí su papel es el de Gracus Astutus (La Hoz de Oro), prefecto
romano con fama de bonachon, pero que tendrá un papel importante
en el desenlace de la historieta. Por cierto ¿no véis
un cierto aire de novela policíaca en esta aventura? También
me recuerda a Yo Claudio.
Kirk
Douglas, en su papel de Espartakis en El Mal Trago de Obélix.
En clara alusión a esa gran película de Stanley Kubrick
que es Espartaco, la cual protagonizaba el propio Douglas,
Uderzo dedició este álbum al gran actor norteamericano.
¿Quién
no ha visto una película de Laurel & Hardy, o sea, El
Gordo y El Flaco? Pues bien, estos personajes salen caricaturizados
como legionarios romanos en Obélix y Compañía.
¡Qué más se puede decir de estos ases del humor!
Quizás
uno de los más sonados, por el gran protagonismo que tiene
en la aventura, sea Sean Connery en su papel de Ceroceroseix, el
druida perteneciente a la policía secreta del César
en La Odisea de Astérix. El papel le va que "ni pintao",
en clara similitud con sus múltiples películas como
agente secreto del servicio de inteligencia británico Bond,
James Bond, más conocido como 007. También podríamos
hablar de Cleopatra como Elizabeth Tailor, de la danza de Asterix
en Helvecia como homenaje al Satyricon Federico Fellini.
Cuádrigas aludiendo a Ben-Hur y un sinfín más
de caricaturas y anécdotas sobre el cine.
A los
propios autores les gusta salir reflejados en algunos tomos. Es
posible que este hobby tenga mucho que ver con la costumbre de Alfred
Hitchcock de salir en sus propias obras. Por ejemplo, los podemos
ver como el relieve de un friso en Asterix en los juegos Olímpicos,
al más puro estilo hitchcockniano, sutil y prácticamente
desapercibidos. En Astérix y el Caldero encontramos una de
las apariciones más pomposas. Rodeados de lujos y comodidades
como dos romanos más.

Desde
casi sus inicios, Astérix ha sido llevado al cine en varias
ocasiones. Las primeras películas seguían los guiones
de los álbumes para luego pasar a mezclar las aventuras y
los personajes con el fin de darle mayor dinamismo a los films.
Astérix
el Galo (1967), Astérix
y Cleopatra (1968), Las
Doce Pruebas (1976), La
Sorpresa del César (1985), Astérix
en Bretaña (1986), El
Golpe de Menhir (1989), Astérix
en América (1994)
En los últimos años, tras la aparición de otros
famosos personajes de cómic en el cine con autores de carne
y hueso Astérix no podía ser menos. Y tuvo que ser
Francia quien creó la primera película de los galos
con actores reales: Astérix
y Obélix contra César. Todo un éxito de
taquilla. Y es que a un buen reparto, Gerard Depardieu, Christian
Clavier y Laetitia Casta incluídos, había que añadir
un guión original, aunque en la línea de mezclar cómics
y, sobretodo, unos más que buenos efectos especiales. Y dado
ese éxito, en el 2002 llega una "segunda parte":
Misión: Cleopatra,
en la cual repiten actores los protagonistas y donde la bellísima
Monica Bellucci es la reina de las reinas.
Está
proyectado la realización de Asterix y los vikingos durante
el 2006 y Asterix en los juegos olímpicos para 2007.
Ambas de animación.


Astérix
el galo (1961), La hoz de oro (1961), Astérix y los godos
(1963), Astérix gladiador (1964), La vuelta a la Galia (1965),
Astérix y Cleopatra (1965), El combate de los jefes (1966),
Astérix en Bretaña (1966), Astérix y los normandos
(1967), Astérix legionario (1967), El escudo arverno (1968),
Astérix en los Juegos Olímpicos (1968), Astérix
y el caldero (1969), Astérix en Hispania (1969), La cizaña
(1970), Astérix en Helvecia (1970), La residencia de los
dioses (1971), Los laureles del César (1972), El adivino
(1972), Astérix en Córcega (1973), El regalo del César
(1974), La gran travesía (1975), Obélix y compañía
(1976), Astérix en Bélgica (1979), La gran zanja (1979),
La odisea de Astérix (1981), El hijo de Astérix (1983),
Astérix en la India (1987), Astérix, la rosa y la
espada (1991), El mal trago de Obélix (1996), Uderzo visto
por sus amigos (1997), Astérix y la Traviata (2001), Astérix
y lo nunca visto (2003), ¡El cielo se nos cae encima! (2005)
Libros
de texto sobre el mundo Asterix:
Astérix
y la historia real. René Van Royen y Sunnya van der Vegt,
(1999). Este último es un interesante estudio que muestra
el mundo de la antigüedad grecorromana, a través del
mundo de Astérix. Los autores se especializan en Historia
y Filología, respectivamente.
Quiquiriquix
(1986)
Cómo Obélix se cayó en la marmita del druida
cuando era pequeño (1996)
El
parque Astérix
En 1981 Albert Uderzo tuvo una idea descabellada: unas instalacines
de recreo inmensas con los colores galos. Fascinado con Disneylandia,
se propone hacer algo parecido pero más modestamente, basado
sobretodo en la naturaleza y en el humor.
La
coyuntura económica al día siguiente de la elección
de Francois Miterrand, obliga a archivar momentáneamente
el proyecto del parque. Más adelante Editions-Albert René
recupera el proyecto, para tener una mejor visión encargan
el estudio a una empresa americana dedicada a los parques. Después
de un meticuloso estudio de los gags, atracciones e instalaciones,
se empieza a trabajar en 1987. En 1989 se termina la construcción
y se abren las puertas. El parque se haya a 30 km al norte de París,
situado en un bosque de 155 hectáreas, cuenta con 95.000
árboles y 4 hectáreas de lagos y ríos; todo
un universo donde recrear las aventuras galas.

Así
sin más, cierro el artículo animándoos a que
leáis o releais los comics, ¡por tutatis!
Fran Kapilla.
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