Dirección Milos Forman
Producción Saul Zaent Company
Guión Peter Shaffer
Música Yann Tiersen
Reparto F.Murray Abraham, Tom Hulce, Elizabeth Berridge, Simon Callow,
Roy Dotrice, Christine Ebersole, Jeffrey Jones.
1984,
EEUU.
Oscar:
Mejor
película
Mejor
director
Mejor
actor
Mejor
guión adaptado
Peter
Shaffer
Mejor
diseño de vestuario
Theodor
Pistek Ganador
Mejor
maquillaje
Paul
LeBlancDick Smith
Mejor
dirección artística
Patrizia
Von Brandenstein
Karel
Cerny
Candidaturas
al Oscar:
Mejor
actor
Tom
Hulce
Mejor
fotografía
Miroslav
Ondrícek
Mejor
montaje
Nena
Danevic
Michael
Chandler
Mejor
sonido
Mark
Berger
Tom
Scott
Todd
Boekelheide
Chris
Newman
Bana
sonora
Sir
Neville Marriner, dirigió a la Academy of Saint Martin in the Fields,
en una completa banda sonora, que contiene temas de Mozart, de Pergolesi y
Salieri. A continuación aparecen las piezas que muestra la película,
entre otras:
>
Sinfonía nº 25 de Mozart
> Stabat Mater de Pergolesi
> Música gitana de principios del siglo XVIII
> Serenata para viento k.361 de Mozart
> Final turco de "El rapto en el serrallo" de Mozart
> Sinfonía nº 29 k.201 de Mozart
> Concierto para dos pianos k.365, primer movimiento de Mozart
> Kyrie de la Gran Misa en C menor de Mozart
> Sinfonía Concertante, primer movimiento de Mozart
> Concierto de piano Nº22 Kv.482 3er. Movimiento de W. A. Mozart
> Las bodas de Fígaro, movimientos del III y IV acto de Mozart
> Don Giovanni, escena final del comendador de Mozart, cuando el padre
se muere
> Zaide, aria, de Mozart
> La flauta mágica, Aria de la Reina de la Noche (Der Hölle
Rache kocht in meinem Herzen), Aria de Papageno y el Dueto de Papageno y Papagena.
> Réquiem k.626: Introitus, Dies Irae, Rex Tremendae, Confutatis
y Lacrimosa, de Mozart
> Concierto de piano k.466 de Mozart.
> Aria de Axur de Salieri.
"Amadeus"
[Obra
maestra sobre un genio]
¡Qué
escándalo! ¡Qué comedia! ¡Qué tragedia! ¿Mozart?
¿Mozart? ¡Mozart! Jajaja (risa aguda). Esas son las frases del
trailer de la película. Una gozada visual y sonora que nos sumerje
en un mundo antiguo con unos personajes realistas, malhablados, vivos, con
sentimientos, ambiciones y odios. Olvidaos de la historia pomposa y fina de
los compositores de palacio; he aquí una visión de la vida descontrolada
de Wolfgang Amadeus Mozart.
Particularidades
Vayamos
por el comienzo, Peter Shaffer, dramaturgo inglés, escribió
el libreto de su obra teatral "Amadeus" en 1979. Fue estrenada
en Londres, con Paul Scofield como Salieri y Simon Callow como Mozart.
Ian
Mckellen ganó el premio Tony como Salieri y Tim Curry fue candidato
en 1980 como Mozart.
En
1981, Milo Forman asistió con desgana a la puesta en escena
de Amadeus en Broadway. Forman odiaba las películas y obras biográficas
de músicos (las hallaba terriblemente aburridas). Sin embargo y
tras presenciar el primer acto, Forman se acercó a un nervioso
Peter Shaffer (quien conocía la trayectoria de Forman y sabía
que él se encontraba en la función) y emocionado, Forman
le comentó: Si el segundo acto es tan bueno como el primero, haré
la película. El resto, es historia. Tanto Peter Shaffer como Milo
Forman trabajaron en conjunto durante 4 exhaustivos meses en 1982, en
la redacción del guión, aunque los créditos finalmente
reconocen sólo a Shaffer. En diversas entrevistas, director y guionista
cuentan cómo se reunían durante toda la semana y se encerraban
en un estudio para dar forma al guión y discutir efusivamente en
algunas ocasiones. Cocinaban y convivían para estar trabajando
las 24 horas del día. Tan sólo los fines de semana se separaban,
casi sin despedirse afirman, para ir a ver a sus famílias.
La
obra teatral carecía de música y Milo Forman descubrió
acertadamente mientras trabajaba el guión con Shaffer, que la versión
cinematográfica contaba ahora con un tercer personaje: la música
de Wolgang Amadeus Mozart. El teatro, por su naturaleza escénica,
es limitado: el cine no, de manera que Amadeus ofrecía en su versión
cinematográfica una gran oportunidad de ser dimensionada más
ampliamente en el terreno visual y sonoro. Así, Forman indicó
a Shaffer a extender el guión, mostrando ahora escenas completas
de las óperas y música de Mozart, para que éstas
ilustraran y ahondaran aún más la intrincada trama, dando
por resultado a una película con un guión sólido
en texto y efectivo como espectáculo cinematográfico.
Amadeus
fue rodada en su mayoría en Praga, la capital checa que en palabras
del mismo Forman "conservaba el sabor del siglo XVIII gracias a la
ineficacia comunista". Viena también fue parte de los escenarios.
El teatro Thyl checo, lugar donde se dio la primera representación
de "Don Giovanni", fue donde se filmaron las escenas de ópera.
Las escenas del manicomio donde es ingresado Salieri se rodaron en el
museo de las armas de Praga. Las escenas de palacio, en el palacio del
arzobispo de Praga, y el resto de imágenes en las calles de la
misma ciudad.
Milo
Forman funde una leyenda romántica entre la ficción y la
realidad. De manera majestuosa personifica a la misma muerte sobre aquel
hombre misterioso y encapuchado que resultó ser su gran enemigo,
Salieri, destruyendo al mismo Dios "asesinado" por un mediocre.
Forman
adapta el libreto de Schaffer, transformando un texto teatral en un acertado
matrimonio Cine-Música pocas veces visto antes. Música e
imágenes deslumbran por la pantalla mientras los textos brillantes
rebosan de humanismo y psicología. El enlace de los diálogos
a través de la música crean una armonía perfecta
y poética entre las situaciones y la narración en off convierte
la música en un tercer personaje (Mozart-Salieri-la Música).
La
asociación que hace el director personificando a Dios con Mozart,
y a Salieri con el mismísimo Diablo, envuelven la trama en una
historia apasionante con una atmósfera envolvente, sin lugar a
dudas, tan acertadamente contada y narrada que la convierten en una absoluta
obra maestra. Amadeus resulta así un brillante ejemplo de Cine-Música
sin precedentes.
F.
Murray Abraham cuenta que en el bellísimo hotel de Praga donde se
alojó el equipo de rodaje, le tocó compartir su habitación
con un compañero muy desconfiado que estaba convencido de que los
comunistas habían escondido micrófonos para espiar sus conversaciones.
Empezó a buscar frenéticamente por todos sitios hasta que,
finalmente, encontró una placa metálica atornillada en el
suelo debajo de una alfombra. ¡Ajá!, le dijo a Abraham, ¿lo
ves? ¡Tenía razón!. Y se puso a desatornillarla con
un pequeño cuchillo de cocina. Cuando sacó el último
tornillo se oyó un gran estruendo: había desatornillado el
anclaje de la enorme lámpara de cristal de la suite inferior... Murray
Abraham y su desconfiado compañero bajaron rápidamente a comer
antes de que nadie hiciese averigüaciones.
El
primer día que Milos Forman y el equipo de rodaje entraron en el
Teatro Nacional para localizar los lugares donde se instalarían las
cámaras, Peter Shaffer (autor de la obra de teatro Amadeus y del
guión de la película y gran conocedor y amante de la música
de Mozart) desapareció durante unos minutos. Milos Forman lo encontró
escondido y llorando en un pasillo lateral. Shaffer estaba emocionado al
saber que estaba pisando exactamente el mismo Teatro en el que Mozart estrenó
su ópera Don Giovanni dos siglos atrás. Peter es un gran entusiasta
del compositor, ha admitido que le parece el mejor de la historia del música
(y personalmente, pienso lo mismo).
El
4 de julio de 1983, (fiesta del día de la independencia de los Estados
Unidos), ocurrió un hecho insólito. Cuando estaban a punto
de rodar una de las escenas más difíciles en el Teatro Nacional
y cuando Milos Forman dijo ¡Acción! en lugar de oírse
la banda sonora de Mozart que debía sonar en ese momento se oyó
el himno de los Usa; y todos (equipo técnico estadounidense y extras
checos) se pusieron en pie y comenzaron a aplaudir y a cantarlo. Todos,
excepto una treintena de extras que no sabían qué hacer y
miraban alucinados a todas partes. Eran miembros de la policía secreta
que estaban vigilando el rodaje por orden del gobierno checo.
En
una de las tomas de la representación de Don Giovanni el actor y
cantante checo Karel Fiala llevaba una larga pluma de pavo en el sombrero
y, al girarse para responder al fantasma de su padre, el Comodoro, la pluma
se prendió fuego y la cabeza del actor empezó a arder poco
a poco sin que éste se diera cuenta, ante la atónita mirada
de los extras que contemplaban la escena y que no se atrevían a intervenir
ya que el director les había advertido que el rodaje es sagrado y
nadie podía interrumpir pasara lo que pasara. Sólo un bombero
se atrevió a levantar la voz para decirle a Milos Forman: Señor,
su actor está ardiendo. Milos agradeció la sensatez del
bombero.
Las
escenas de ópera fueron rodadas en un auténtico teatro, no
en un plató. Se trata del Teatro Nacional, que era completamente
de madera, e incluso se iluminaba con farolas de gas en lugar de electricidad.
Como lugar de rodaje era magnífico, pero también muy peligroso,
ya que podía prenderse fuego con mucha facilidad y todas las escenas
rodadas en él se hicieron con la luz de miles de velas. 30 ó
40 miembros del Cuerpo de Bomberos de Praga estaban dispuestos entre bastidores
para intervenir en el caso de que la estructura de madera se incendiase.
La
película fue rodada íntegramente en Praga, Checoslovaquia,
ciudad natal de Milos Forman, ya que según el director la rigurosidad
del régimen comunista había permitido que la ciudad mantuviese
el aspecto y las infraestructuras propias del siglo XVIII. En el casco viejo
de Praga (el llamado Hrad o castillo) no había carteles publicitarios
ni otros elementos propios del siglo XX, y bastó con cambiar unas
cuantas farolas para convertirla en la Viena de Mozart.